Son las 17h, llevo desde las 8 de la mañana en pie y no me he dado ni una siesta de respiro. Estoy especialmente irritada. En esta puta casa no se respeta nada, no hay silencio ni cuando hay un examen importante al día siguiente. Parece que hay una discoteca en mi balcón y yo no hago más que contar y contar y contar, hasta que por más de mil he perdido la cuenta.
No entiendo como se puede ser tan irrespetuosa y tan irresponsable.
Ahora mismo resuena en mi mente la frase de mi madre "Ten paciencia, tiene 18 años. Acuérdate de los tuyos". Y vuelvo a contar hasta mil, y cuando voy por 600 me sale sola la frase "si no sabe convivir que se quede en su casa y que la enseñen" y sigo contando. Y respiro hondo y me repito a mí misma las frases del temario cada vez más fuertes en mi mente hasta que parece que me grito mentalmente.
Estoy absolutamente desquiciada. No es que no respete horas de sueño y que haya empezado a odiar los jueves porque no puedo dormir y las consecuencias son jaquecas los viernes, no, es que no suficiente con eso tampoco se puede estudiar.
Mi madre no hace más que mandarme whatsapps y decirme "aguanta, vamos, aguanta" "no te queda nada" "no te agobies, aguanta cariño". Y aquí estoy, hablándole a la nada, intentando encontrar un poco de silencio aunque sea imaginario en mi cabeza y poder sacar esto.
Eso sí, mañana cuando me sepa todo el examen y se lo borde me alegraré el doble al ver mis notas. Toca tragar, o eso dicen, yo creo que pronto explotaré y en el momento que lo haga arde troya...
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